Las campanadas de Nochevieja son el momento más esperado del 31 de diciembre en España: doce golpes de reloj, doce uvas y un año nuevo que empieza con la boca llena. Este contador llega a cero a las 23:59 del jueves, 31 de diciembre de 2026, justo cuando entras en el último minuto del año y toca tener las uvas preparadas y la tele sintonizada. Aquí no contamos solo los días: es la cuenta atrás para el ritual completo.
El reloj de la Puerta del Sol
Las campanadas que sigue casi todo el país salen del reloj de la Real Casa de Correos, en la Puerta del Sol de Madrid, sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Se retransmiten en directo por televisión y radio desde hace décadas, y miles de personas se reúnen en la plaza para vivirlas en persona. Muchas cadenas autonómicas y ciudades también ofrecen sus propias campanadas desde otros relojes emblemáticos.
Cómo funciona el último minuto
La secuencia confunde cada año a más de uno, así que conviene repasarla antes:
- Baja la bola: poco antes de medianoche, la bola dorada sobre el reloj empieza a descender.
- Suenan los cuartos: cuatro pares de toques dobles que avisan de que llegan las campanadas. Aquí todavía no se come.
- Una breve pausa: el silencio justo antes de la primera campanada.
- Las doce campanadas: una uva por cada golpe, con unos tres segundos entre una y otra. Con la última, empieza el año.
De dónde viene la tradición de las uvas
Hay dos explicaciones que se citan a menudo. Por un lado, a finales del siglo XIX parte de la burguesía madrileña imitaba la costumbre francesa de tomar uvas y champán en Nochevieja, y grupos populares empezaron a ir a la Puerta del Sol a comerlas con ironía. Por otro, una cosecha muy abundante en la zona de Alicante a comienzos del siglo XX habría impulsado la venta de las «uvas de la suerte». Lo seguro es que la costumbre se extendió por toda España y cruzó el Atlántico: en México, Perú, Colombia o Venezuela también se comen doce uvas, muchas veces pidiendo un deseo con cada una.
Trucos para no atragantarte
- Elige uvas pequeñas y sin pepitas, o pélalas antes; también las venden peladas en lata o en tarritos de doce.
- Cuéntalas antes y ponlas en un plato o una copa, para no ir a buscarlas a la frutera en plena campanada.
- Mastica poco y no hables: la risa es el mayor enemigo de la uva número siete.
- Cuidado con los niños pequeños: para ellos es mejor partir las uvas o sustituirlas por otra fruta, como gajos de mandarina pequeños o pasas blandas.
Prepárate con tiempo
Si celebras con gente en otro huso horario, recuerda que Canarias recibe el año una hora después que la península, y que en Latinoamérica las campanadas llegan bastante más tarde. Puedes poner este contador en pantalla completa para que todo el salón vea cuándo se acaba el año, o compartir el enlace con la familia. Y si quieres la cuenta completa hasta el 1 de enero, consulta nuestra cuenta atrás de Año Nuevo.